Un buena práctica habitual entre las familias y los adolescentes es establecer un contrato de uso del teléfono móvil o dispositivos similares. Puedes desarrollar el tuyo propio, o bien puedes usar o modificar algunos existentes que te compartimos en este post.
Contrato de la fundación ANAR. Descárgalo AQUÍ.
Pactos del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad). Descárgalos AQUÍ.
